top of page

ELECCIONES 2026, ¿POR QUÉ NO LLAMAMOS A VOTAR?

  • Writer: Colectivo de Comunicación LaKanaya
    Colectivo de Comunicación LaKanaya
  • Jan 31
  • 3 min read
50 aniversario de la Cooperativa de Autogestion Coopesilencio, Savegre de Quepos, Costa Rica.
Monumento a la Guerra contra los filibusteros. Fotografía: Colectivo de Comunicación LaKanaya.

Un posicionamiento público del Colectivo de Comunicación LaKanaya Mañana 1 de febrero, Costa Rica llega a una cita electoral que se asemeja más a un callejón sin salida que a una verdadera fiesta democrática. Ante las urnas no se disputa el futuro, sino el derecho a administrar un presente agotado.


Como Colectivo de Comunicación LaKanaya, hemos decidido no llamar a votar por ningún partido o candidato. Esta no es una decisión tomada desde la indiferencia, sino desde el análisis crudo de una realidad: ninguna de las opciones en contienda tiene la intención, ni el valor, de sacar al país de la senda neoliberal que nos ha traído hasta esta crisis. Votar hoy sería simplemente cambiar de administrador para que todo siga igual, o empeore.


Un país politizado, pero sin opciones


Es falso que nuestro pueblo esté despolitizado. La gente discute, analiza y sufre las consecuencias de las políticas que le afectan. El problema no es la apatía, sino que la derecha y el oficialismo han sido mucho más eficaces en capitalizar el descontento social que ha generado su propio modelo. La romantización de una supuesta democracia, inexistente para la mayoría, es autoengaño. El voto útil, ese chantaje que nos pide elegir “al menos malo”, es una trampa. Es el mismo llamado que, en las dos últimas elecciones, nos condujo a los gobiernos de Carlos Alvarado y Rodrigo Chaves. ¿Cuántas veces debemos tropezar con la misma piedra?


Los falsos salvadores y la izquierda que no estuvo a la altura


Ni el Partido Acción Ciudadana (PAC) ni el Partido Liberación Nacional (PLN) son parte de la solución. Son, junto con el rodriguismo y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), los arquitectos principales del desastre que vivimos. Debería darles vergüenza presentarse como alternativa cuando son responsables del desmantelamiento sistemático de lo público y de haber abierto las puertas al fascismo actual con sus políticas.


A la izquierda organizada, y nos incluimos, nos toca hacer una autocrítica profunda. No supimos construir una propuesta creíble y entusiasta que estuviera a la altura de los reclamos populares. Cuando el pueblo pide a gritos un cambio y no encuentra una voz clara en el campo popular, ese grito es acogido, manipulado y capitalizado por la extrema derecha.

No hay por quién votar, pero sí hay mucho por hacer


Quizá sea este el momento de sacar la cabeza de debajo de la tierra y afrontar con valentía la realidad. El ejercicio democrático ni comienza ni termina en una urna. La indiferencia, la falta de compromiso, participación y protagonismo en las tareas cotidianas de la organización popular son también parte del problema. Reconocer que no hay una opción electoral digna no es un llamado a la inacción ni al lloriqueo estéril. Es un diagnóstico duro que debe ser el punto de partida para algo más grande. Nuestro pueblo no merece lo menos malo; merece lo mejor. Por eso, la única salida digna de este atolladero es construir, desde ya, una alternativa socialista, revolucionaria y sobre todo valiente. Que esté enteramente al servicio del pueblo. Que no tenga complejos en decir claramente lo que piensa y propone. Que no rehuya al conflicto. Que no se disfrace de otra cosa.


La defensa de lo público —la electricidad, la seguridad social, el agua, la educación, el medio ambiente— se hará fundamentalmente desde las calles, los territorios y las comunidades, con organización popular, trabajo de hormiga y resistencia firme. Se abre un tiempo de cavar trincheras, forjar alianzas desde las bases y crear las condiciones para desalojar, tarde o temprano, al fascismo del poder. Tocará formarse sólidamente en lo político, y también hará falta mucha educación mediática, para que los bombazos de la propaganda de la derecha dejen de hacer estragos entre nuestras propias filas. 


Este 1 de febrero, que cada quien vote según dicte su conciencia. Nosotrxs, desde LaKanaya, no vemos (por ahora) en la papeleta una salida. Vemos el reflejo de un sistema en crisis terminal. Nuestra tarea, la que asumimos con responsabilidad, es la de develar lo que hay detrás de cada escenario, señalar a los culpables, preguntar qué país necesitamos y trabajar sin descanso para que, en el futuro, sí exista una opción por la que valga la pena luchar y votar. En esa reconstrucción, en ese levantamiento, nos encontrarán dando la batalla de las ideas.


Por una comunicación que no informa pasivamente, sino que se organiza y lucha.


Colectivo de Comunicación LaKanaya [LKNY]

31 de Enero de 2026.

¡Síguenos en nuestras redes sociales!

Estamos en X, Facebook, Instagram, TikTok, Spotify,

y también en Youtube | @lakanayapodcast   

  • Instagram
  • TikTok
  • Youtube
  • Spotify
  • X
bottom of page