Crónica de una Agresión: El 3 de enero y la Dignidad de Venezuela
- Rome Arrieche

- 7 days ago
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La historia nuestra ha sido forjada en la resistencia, pero lo vivido este 3 de enero de 2026 representa uno de los capítulos más oscuros y, a la vez, más desafiantes para la nación venezolana. Caracas, la capital, despertó bajo el estruendo del bombardeo imperialista, en una acción que el mundo recordará como la "Operación Resolución Absoluta".
La Madrugada de la Traición.
Aproximadamente a la 1:40 a.m. el cielo caraqueño fue profanado por drones y aeronaves extranjeras. Al menos siete explosiones estratégicas sacudieron la capital, afectando puntos neurálgicos como el Fuerte Tiuna, La Carlota y el Puerto de La Guaira. No fue un "ejercicio", fue una agresión militar directa de los Estados Unidos contra la soberanía venezolana, ejecutando una "extracción quirúrgica" (con alrededor de 100 víctimas mortales) del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes hoy se encuentran en cautiverio en Nueva York.
Esta acción no es un hecho aislado sino el clímax de una política de asfixia que se intensificó durante todo el año 2025. Bajo la fachada de la "lucha contra el narcoterrorismo" la administración genocida de Donald Trump ha revivido la Doctrina Monroe en su forma más violenta. La excusa: acusaciones penales sin fundamento jurídico internacional. La realidad: el control de las reservas petroleras más grandes del planeta. Trump no ha ocultado su intención de imponer una "cuarentena petrolera" y entregar nuestros recursos a corporaciones estadounidenses.
Delcy Rodríguez asume el mando.
Ante el secuestro del mandatario, el día 5 de enero, en un acto cargado de simbolismo y coraje, Delcy Rodríguez se juramentó ante la Asamblea Nacional como Presidenta Encargada. Con la Constitución en mano y flanqueada por la bandera nacional, Rodríguez declaró: "Vengo con dolor por el secuestro de nuestros héroes, pero con el honor de defender esta tierra". Su mandato busca garantizar la continuidad del Estado y la protección del pueblo frente a las amenazas externas, mientras el país navega en una incertidumbre profunda alimentada por la presencia de buques de guerra estadounidenses en nuestras costas.
Como venezolanos, sin importar las diferencias internas, es imperativo rechazar esta violación flagrante de nuestra soberanía. La intervención de los Estados Unidos no busca "libertad", busca vasallaje. Ninguna nación tiene el derecho de bombardear ciudades ajenas ni de secuestrar a líderes electos bajo el pretexto de una "justicia" que solo ellos administran.
Venezuela no es una estrella más en la bandera de nadie. El futuro de nuestro país le pertenece exclusivamente a los venezolanos y la historia juzgará a quienes, por ambición de crudo y de poder, intentan pisotear la dignidad de la tierra del libertador Simon Bolívar.
Texto y fotografías: Rome Arrieche desde Caracas, Venezuela | Rome es fotoreportero popular, vive en Venezuela y colabora ocasionalmente con el Colectivo de Comunicación LaKanaya.



















































