La disputa entre el gobierno Chaves-Fernández y el establishment político-judicial no es una lucha entre democracia y autoritarismo: es un pleito de ricos por ver quién administra el capitalismo costarricense. Ninguno defiende los intereses de nuestro pueblo.
Ayer, frente a la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica, se expresó un rechazo político claro contra el imperialismo y sus formas contemporáneas de guerra.